¿Se puede ser ex lector?

imagen seccion Israel Pedros

ISSN 2171-9985 Núm. 18 (18.01.2013)

Hay un magnífico personaje twitteriano* que en su tarjeta de visita firma como “ex-lector de Moby Dick”. Incluso dejando de lado a la ballena, me parece fascinante por diversas razones.

En primer lugar, porque presupone que los libros son como un personaje más: autónomos y con vida propia (incluso los más avezados dirán que los puede haber hasta emprendedores). Así que el símil que más pronto asoma es el de las exnovias y tal vez por eso construye la sinécdoque por antonomasia: las ex. Pero claro, las ex implican siempre posibilidad de reincidencia: por tanto sería posible que te encontrases amaneciendo en cualquier motel de carretera con una edición de Madame Bovary o que le enviases SMS borrachos a La Regenta.

En segundo lugar, porque presupone que tú puedes olvidar lo leído o permanecer indiferente a su influencia. Eso tan sólo lo vi en una película muy original, donde Jim Carrey (la única vez que lo he soportado) encarga a una empresa el lavado de recuerdos de su último amor. La empresa lo intenta con cada foto, con cada colgante, con cada cena… pero las neuronas no pueden no tomar partido ante tal invasión. Seguramente, el hecho de olvidar también es un acto de memoria. Yo no puedo levantarme sin tratar de poner en práctica aquello de “caminante no hay camino..”; ni tomarme en serio a mi ayuntamiento y a mi pueblo sin la metodología de Berlanga; ni volver a dudar que la tierra es redonda o que la iglesia no perpetúa la superstición.

En tercer lugar debo añadir, o como mínimo dejar constancia, que me gustaría apostatar. Ante tanto best seller absurdo querría que me borrasen, que me hiciesen ex de tal autor o de tal corriente. Pero para poder decir eso aparecen dadaístas, Descartes y el adagio del desierto: “nunca digas de este agua no beberé”; y también viene Melendi, sin prisa pero sin pausa… aunque con éste no duda ni Santo Tomás de Aquino.

Finalmente tengo que decir que nunca leí Moby Dick porque todo el mundo cuenta que en realidad va de otra cosa. Y tengo miedo de no entender ni una cosa ni la otra y tener que acabar volviendo a él sin parar, en un affaire obsesivo, instintivamente enfermizo. O mucho peor, acabar contrayendo un matrimonio infinito con una novela irlandesa.

Léanme o ex-leánme, como les parezca más excéntrico.

*@Petetekin.

Israel Pedrós Pastor

 

2 Comentarios

  1. Herminia's Gravatar Herminia
    21/01/2013    

    No, no se puede; pero también se es “ex” de una adicción. ¿tanto se sufre con Moby dick?; creo que no la leeré por el riesgo que conlleva!!!!

  2. Felicidadjaja's Gravatar Felicidadjaja
    31/03/2013    

    Pero ¿un ex-lector es tal cuando reniega de lo leido o cuando se baja del carro a medias de la lectura?
    Cabe preguntárselo, digo yo.

  1. Índex d’articles a Cuaderno10 d’ Israel Pedrós | Apocalipsis, la Nau on 06/02/2015 at 11:39 am

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>