Nueva enciclopedia. Alberto Savinio

Nueva enciclopedia

ISSN 2171-9985 Núm. 22
17.10.2014

Acantilado. Barcelona, 2010.
408 páginas – 24 €.

La primera vez que leí Nueva enciclopedia, de Alberto Savinio, fue a mediados de los años noventa y a través de un préstamo interbibliotecario. Transcurrido el tiempo reglamentario fue el pintor Dis Berlin quien me prestó su ejemplar en usufructo durante casi dos años. Finalmente, en 2001, un bibliotecario sevillano, Javier Pérez Blesa, al que había conocido en Roma, me envió un ejemplar desde la capital hispalense, habiéndose topado con este libro entre unos saldos de El Corte Inglés.

La edición con la que contábamos hasta llegar la de Acantilado era la que en 1983 publicó Seix Barral con una frágil encuadernación fresada que le auguraba una vida corta ―quien tenga alguno de estos ejemplares sabrá lo que cuesta mantener en buen estado 448 páginas, tan solo encoladas―. Encontrar este libro en mercados y librerías de viejo tampoco era fácil ni frecuente, sus propietarios saben que tienen un libro que pueden releer y que sigue inspirando entusiasmo y ambición.

La obra de Savinio ha tenido una visibilidad y un tempo extraño, no solo en España. Nueva enciclopedia es probablemente el libro que más seguidores ha captado el autor en todo el planeta, que quizá no sean más que un puñado. Hace algún tiempo, en un casual encuentro con el experto italiano Renato Barilli ―y entiéndase esto en la euforia de la conversación―, éste aseguraba que el mundo podía dividirse entre seguidores de Alberto Savinio y los de su hermano Giorgio de Chirico, siendo la naturaleza de nuestro autor menos perversa y mucho más dichosa.

La mayor parte de las entradas que conforman este volumen fueron trabajadas durante los años cuarenta. A comienzos de la segunda Guerra Mundial el mercado y la actividad pictórica de Alberto Savinio se resienten y sus únicas fuentes de ingreso pasaron a ser sus colaboraciones para revistas y prensa. Contaba ya cincuenta años, y de su etapa más experimental y vanguardista durante la primera estancia en París en 1914, la de Les chants de la Mi-mort, y el Hermaphrodito, había pasado a una literatura más cívica y comprometida, un estilo que ya había manifestado antes de 1920 en torno a una teoría de la poética metafísica. Su dedicación literaria a finales de los años treinta en adelante fue notable; desde Milán la editorial Bompiani comenzaría a publicar sus primeros títulos: Narrate uomini la vostra storia (1942), Ascolto il tuo cuore, città (1943), La nostra anima (1944), Sorte dell’Europa (1945)…; Savinio colaboraba para distintas revistas y periódicos como Omnibus, Domus, Oggi, Corriere della Sera, La Stampa…; fue uno de los pocos y raros intelectuales que esquivaron al Ministero della Cultura Popolare y por ello fue observado bajo sospecha. Sus columnas y artículos fueron a menudo muy críticos con el régimen, hasta que en 1944 fue buscado por antifascista. Lejos de ocultar su actividad y sin salir de la ciudad de Roma, Alberto Savinio tuvo que redoblar su identidad con un segundo seudónimo, Quintilio Maio, con la que firmaría sus reseñas durante la persecución.

Nueva enciclopedia es por tanto una compilación alfabética de entradas desarrolladas y publicadas en prensa entre los años previos y posteriores a la contienda. La motivación de su autor fue su descontento hacia las enciclopedias que ya existían, aspirando a elaborar una nueva para su uso personal. Sofocada su ambición, este libro recoge un testimonio genuino y auténtico, relatado en un periodo trágico del siglo XX en el que el autor no pierde su particular ironía. Es un libro lleno de flecos, pensamientos y reflexiones, que vas descubriendo en lecturas dispersas y edades diversas. Un libro emocionante con fragmentos que te inquietan y obligan a estar atento, y otros generosos por los que te deslizas dócilmente sin darte cuenta. Hay una entrada ―y solo citaré ésta―, que me intrigó hace tiempo y que vuelvo a releer: Savinio la llama ‘Cambio de letra’, y cuenta la anécdota de cómo, en el transcurso de una lectura, le sorprende en una palabra el baile accidental de una letra por otra. Este hecho consigue revelarle una idea absolutamente imprevista y afortunada. Por unos segundos y antes de corregir el error y que se desvanezca el sentido alterado de la frase, consigue atrapar el concepto y elevarlo a un estadio nuevo y trascendente. Lo que Savinio despeja de una frase inocua es la posibilidad de que “la verdad nazca del engaño”. Este germen, que sin duda permanecía latente en Savinio desde hacía décadas, logra manifestarse de modo consciente en el trascurso de este suceso. Savinio especula a través de la experiencia, de la anécdota, la asociación libre, la memoria colectiva, sin pizca de nostalgia; todo es parte de su estrategia literaria. Y concluye, hasta llegar a desconfiar de la Verdad (con mayúscula) como capricho y causa de todas las locuras de este mundo, «el hombre que cree en una sola verdad (Dios único, verdad única, principio único) lleva en si el germen de la locura». Una doctrina que nos anima a aportar el mayor número de verdades con el fin de corregir la monotonía de una única y omnipresente Verdad.

Si bien la recopilación de artículos y entradas para este proyecto abarca un largo periodo de tiempo, la publicación de este libro se dilataría aún más. La primera edición de Adelphi en su formato actual no llegaría hasta 1977, veinticinco años después del fallecimiento del autor. La edición que ahora presenta Acantilado mantiene la misma traducción que sirvió a Seix Barral, la de Jesús Pardo, pero sobre todo trae de nuevo a escena un libro y un autor imprescindible, además de reforzarnos la encuadernación.

Joël Mestre
Universitat Politècnica de Valencia