La importancia del sentido de giro de la tierra

imagen seccion Balbino Lopez Bouzas

ISSN 2171-9985 Núm. 20 (29.08.2013)

El otro día recibí un correo muy amable enviado por Spotify en el cual se me informaba de que ya tienen disponible en su catálogo el disco de Mocedades titulado La vuelta al mundo de Willy Fog. Son muy considerados los señores de Spotify puesto que saben que Mocedades me gusta aunque, a la vez, son poco observadores ya que todas las canciones de los mismos (que no de Los Mismos, que también) que escucho en su portal fueron grabadas o a finales de los sesenta o durante los setenta, lo cual no ocurre con el disco que mencionaron. Y además, aunque esto ellos no lo saben, no tengo un buen recuerdo del personaje de Willy Fog.

Corría el año dos mil de nuestra era cuando, por motivos que no vienen al caso, decidí dar una sorpresa a Ana. Mi intención era llevarla a cenar a algún sitio que fuese bueno y bonito y que no resultase demasiado caro. Como no conocía ningún lugar que cumpliese con los tres requisitos consulté con N., doscientos cuatro centímetros de compañero de trabajo con cierta experiencia en mesas y manteles, que me recomendó el “Willy Fog”. ¿El “Willy Fog”? Sí. Os gustará mucho, ya verás. Vas a quedar muy bien. Yo he ido varias veces y siempre he salido encantado. Mira, aquí tengo el teléfono. Pues te haré caso. Cogí y llamé. Buenos días, ¿es el restaurante “Willy Fog”? Quería hacer una reserva. Reservé. Muchas gracias, N. Ya te contaré. Me deberás una, ya lo verás.

Llegado el día recogí a Ana y no tomé el camino de vuelta a casa. ¿Dónde vamos? Ahora lo verás. Aparqué y empezamos a callejear. Pero, ¿dónde vamos? Ahora lo verás. Llegamos. ¿Es aquí? ¿Es aquí? ¡Contesta! Era allí, sí. Estábamos en la puerta del restaurante. Pero el restaurante no se llamaba “Willy Fog”. El restaurante se llamaba “Phileas Fogg”.

Cogí el teléfono y llamé a N. No recuerdo qué le dije exactamente. Sólo sé que se lo dije a gritos. Acto seguido le dije a Ana:

— Vámonos a casa.
— ¿Cómo que vámonos a casa?
— Yo ahí no entro. No puedo entrar. Yo soy un listo. Yo sé quién es Julio Verne. Yo me he leído La vuelta al mundo en ochenta días. Yo sé quién es Phileas Fogg. A mí mi cultura me importa. Me importa mucho. Y están esperando que cruce ese umbral para reírse de mí. En el momento en que entremos y les diga mi nombre se van a reír de mí a carcajadas. Y ya ha sido demasiado humillante hasta ahora para encima recrearme en la humillación.
— ¿Tú estás tonto?

Entramos. Di mi nombre. No se rieron. Durante la cena no se dedicaron a mirarme de reojo con sorna. Y si lo hicieron, fueron muy discretos. Cenamos bien. Lo pasamos bien. Perdoné a N. Me costó mucho perdonarle y lo hice no por amistad sino porque es quien me presta los pases para ir a ver al Atleti en Mestalla. Willy Fog. Señores de Spotify, gracias pero no.

Balbino López Bouzas

 

No se han encontrado comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>