
I
Alba Cromm cuenta varios meses de la vida de la protagonista homónima, una policía especializada en delitos tecnológicos que persigue a Nemo, un peligroso hacker pederasta. Para cazarlo utilizará todos sus recursos, incluido el de invitar al delincuente informático a participar en una delirante competición: la que busca obtener la recompensa que el multimillonario Lesmer ha ofrecido a quien logre pasar el escudo de inteligencia artificial de sus programas, configurado como un hombre virtual llamado Nautilus.
La novela está situada en un futuro inmediato y construida como un ejemplar de Upman, una revista ficticia de tendencias para hombres. Presenta una visión realista y muy oscura de las tecnologías de la comunicación, tanto digitales como analógicas.
Alba Cromm, además, tiene un precio razonable.
II
Alba Cromm tiene aspectos cervantinos. Pretende ser una parodia de las nuevas formas populares de narración, que no son las novelas pastoriles o de caballerías, como en los tiempos de Cervantes, sino las revistas masculinas y femeninas y la publicidad. Estos retratos mediáticos dan la pauta del modelo imaginario de nuestro tiempo: las revistas para hombres imaginan a un supermacho poderoso y viril, rico y conquistador, que sería el descendiente fantástico de los caballeros tipo Amadís de Gaula. Las revistas para mujeres, por su parte, ofrecen el rol de una supermujer ejecutiva, buena amante, sin arrugas y buena madre, que lo mismo puede ?dorar una lubina / que discutir de ciencias y aun de arte? (La venganza de don Mendo). Este modelo femenino de ciencia ficción sustituye o sucede al de las princesas idealizadas tipo Dulcinea y a las amadas pastoriles que encendían la imaginación de Garcilaso.
La publicidad es el relato medio visual que completa el trío de discursos parodiados por Alba Cromm: contra su exceso hipercómico, aporta su exageración corrosiva.
El segundo aspecto cervantino de la novela es más profundo: alude a la estructura autorial del relato, a su conformación narratológica. Esto hay que dejárselo a los demás críticos literarios, pero todo giraría en torno a una pregunta: ¿quién es el narrador de Alba Cromm?
Otra pregunta para los críticos: ¿dónde acaba esta novela? ¿Está toda la novela contenida en el volumen publicado? ¿Qué efectos tendría una respuesta negativa para el concepto tradicional de crítica, sostenido en el puro texto?
Madrid, New Mexico, Estados Unidos, 21/03/2010

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