LA VUELTA AL MUNDO

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    PROVIDENCE FEEDBACK (4)

    Posted: 5-January-2010, 12:50am CET by JUAN FRANCISCO FERRÉ


    LITERATURA EN EL CIBERESPACIO


    JUAN GOYTISOLO



    Providence, de Juan Francisco Ferré, es una novela ideal para quienes conciben la lectura como una incursión en lo desconocido.


    La gestación de una novela innovadora es siempre una aventura en la que el autor descubre poco a poco las posibilidades que le brinda la propia empresa narrativa. En vez de seguir los caminos trillados de un relato supuestamente real y previsible, se adentra en la terra incognita de lo inexplorado, nos desvela las sucesivas encrucijadas a las que se enfrenta y sus inesperadas ramificaciones: unos dioramas que se iluminan y cambian según la perspectiva en la que se sitúa el lector.


    Para quienes conciben la lectura como una incursión en lo desconocido condigna a la de la escritura, Providence, la última novela de Juan Francisco Ferré, es un verdadero regalo: el destinatario de ella va de sorpresa en sorpresa, vuelve sobre sus pasos para verificar que no se ha extraviado y reinicia su incentivo periplo: todo es a la vez real e inverosímil, un viaje que le lleva imperceptiblemente a un alucinante universo virtual.


    Resumir esta novela sería traicionarla. A partir de una situación común ?la de un cineasta español, Álex Franco, a quien una productora francesa llamada Delphine le confía un guión titulado Providence para levarlo a la pantalla- el relato se bifurca, discurre por diferentes niveles, emprende nuevas y arriesgadas singladuras. La estancia de Álex Franco en la ciudad norteamericana que inspiró el bello filme de Alain Resnais se desenvuelve en planos a un tiempo contrapuestos y complementarios. Sus infructuosos cursos universitarios, el proyecto cinematográfico que se aleja de él como un espejismo, los encuentros inopinados con personajes pertenecientes a códigos literarios distintos ?los de la novela gótica, de actores misteriosos y crípticas conjuras; de la novela erótica, encarnados por mujeres famélicas de sexo, en las circunstancias más insólitas?- transmutan gradualmente el mundo universitario y cinematográfico, vistos siempre desde el prisma de la ironía, en el universo ilusorio creado por los medios informativos en el que el terror se convierte en una rentable mercancía.


    Buen conocedor de la modernidad literaria del pasado siglo, Juan Francisco Ferré añade a su amplio bagaje de lector de Cervantes y Joyce el de un experto en la ubicuidad del ciberespacio en el que hoy vivimos. Si el cine y la televisión cambiaron el rumbo de la novela en la pasada centuria ?ya para degradarla, sometiéndola a las reglas y convenciones de éstas como en el caso de los novelistas perezosos o mediocres, ya para crear un ámbito literario inédito y no trivializado como el de las telenovelas y folletines históricos-, Internet y sus derivados inciden en el presente de su evolución en la medida en que modifican la percepción de lo real y lo virtual, difuminan sus diferencias, alteran la comprensión de nuestro entorno cotidiano. Con humor corrosivo, el autor de Providence hace desfilar ante nosotros una galería de personajes en los distintos niveles que integran el libro: terroristas, conspiradores sectarios, profesores universitarios ridículos y engreídos, vampiresas del Hollywood del pasado siglo. Si nuestro máximo creador introducía en su obra maestra los verosímiles de las novelas de caballerías, morisca, bizantina, bucólica, etcétera, a fin de parodiarlas y edificar la suya sobre sus ruinas, atento lector de Cervantes, Juan Francisco Ferré compendia en Providence las manifestaciones artísticas contemporáneas ?el cine, la tele, la omnívora Red, los mitos y falacias de la utopía cultural norteamericana- para machacarlas y mezclarlas en su batidora. Las figuras icónicas del Pop Art y el hip-hop, los blogueros apocalípticos y visionarios ocupan el mismo espacio que los referentes literarios de antaño. Lo alto y lo bajo, lo perdurable y lo efímero se confunden en una misma pasta compacta por las paletas móviles de su implacable máquina trituradora. Todo cabe en ella en virtud de una subversiva voluntad igualitaria en la que vale lo mismo Beethoven que cualquier roquero de Los Angeles o de Jamaica.


    El impávido y siempre confuso Álex Franco va dando tumbos, como don Quijote, de un nivel narrativo a otro, de la Dulcinea que se desnuda alegremente ante él, a los aplazamientos y fracaso de su mirífico, por escurridizo proyecto cinematográfico. El lector, sin dejar de serlo, se convierte en espectador e internauta. Navega por el ciberespacio y descubre las trampas de lo que se nos vende engañosamente por real. La utopía norteamericana, plasmada en las tecnologías de los últimos quince años, desemboca en el terror subsiguiente al 11-S: la de un enemigo fantasmal, sin ejércitos, pero dotado de una devastadora voluntad destructiva que no conoce fronteras y cuyas armas son a un tiempo realidad y pesadilla.


    Gracias a la síntesis de planos diversos ?literario, cinematográfico, televisivo, musical, ciberespacial-, Providence recrea su genealogía de raíces múltiples, heterogéneas, mezcladas. Es una novela del siglo XXI destinada a lectoras y lectores capaces de imaginar el acceso al ámbito literario como una aguijadora incursión por parajes fuera de lo común, en los que el artífice de la obra les depara frecuentes motivos de sorpresa y de risa. Como un puñado de jóvenes novelistas que admiro, el autor de Providence ha escogido con valentía el texto literario frente al éxito fácil y visibilidad mediática del producto editorial: una elección que le honra y merece el aplauso de quienes defendemos la modernidad atemporal que perdura a lo largo de los siglos en el territorio vasto y complejo de la literatura escrita en nuestra lengua.


    (El País, Babelia, 2-01-2010, p. 9)

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    PROVIDENCE FEEDBACK (3)

    Posted: 5-January-2010, 12:38am CET by JUAN FRANCISCO FERRÉ

    Juan Francisco Ferré golpea con una trama rompedora el "american way of life": Providence radiografía la cara más febril de Estados Unidos

    LAS TORRES DEL ODIO


    JUAN ANTONIO MASOLIVER RÓDENAS



    Providence, de Juan Francisco Ferré (Málaga, 1962), es una novela sumamente compleja y ambiciosa, dentro de la línea catastrófica o apocalíptica, surgida de la tecnología y del terrorismo en todos sus niveles, tan frecuentada por la nueva novela española. Controlada por su autor hasta su más mínimo detalle, dudo que pueda esperarse lo mismo del lector, en un momento en que este tipo de narrativa heterodoxa, paródica, destructiva y exigente camina por una senda mucho más espinosa que la de los cada día más celebrados best-sellers. Se explica que el jurado del Premio Herralde de Novela haya decidido concederlo a La vida antes de marzo, de Manuel Gutiérrez Aragón, para relegar a Providence a la incómoda posición de finalista. Dado que las dos novelas se publican simultáneamente, al lector se le ofrece la oportunidad de juzgar por sí mismo. Mi juicio no puede ser más claro.


    La primera novela de Ferré, La fiesta del asno, destacaba ya por la fuerza y el radicalismo de sus planteamientos. Ahora salimos del marco nacional y nos movemos en un espacio (el geográfico y el mental) mucho más amplio. El punto de partida surge de una experiencia autobiográfica: sus vivencias como profesor en la prestigiosa Universidad de Brown, en Providence (Rhode Island), una de las primeras ciudades de EE. UU., fundada por religiosos disidentes. Los extremismos políticos, raciales y religiosos constituyen la energía centrípeta y centrífuga de una novela donde los principios de los padres fundadores llevan a la destrucción, lo que equivale, simbólicamente, a la destrucción de EE. UU. y de la civilización occidental.


    Álex Franco es profesor de historia del cine. Ha sido el autor de algunas cintas, entre ellas La fiesta grande, elogiada por ?la valentía moral contra los podridos fantasmas de la identidad ibérica?, que nos remite a La fiesta del asno. Como profesor se gana la desconfianza de sus alumnos, pero como cineasta atrae a Delphine Dielman, una mecenas rubia y rica en experiencias sexuales, como lo serán casi todas las muchas mujeres que se cruzan en la vida de Álex. La preparación del guión (que es, a modo de work in progress, la propia novela) le llevará a una serie de situaciones extremas que escaparán a su comprensión, pero no a su percepción. La suya es una visión delirante de Providence, estimulada por unos misteriosos polvos alucinógenos y por la presencia de Lovecraft, el escritor norteamericano nacido allí y autor de narraciones de horror y ciencia ficción, racista, atraído por el satanismo y enemigo del progreso. Rasgos que definen la dantesca sociedad norteamericana, con las Torres Gemelas como símbolo del oscurantismo, los atavismos, el enfrentamiento de los distintos poderes, la pornografía y la fuerza destructora de la tecnología. ?Así fue concebido este viaje, como un acceso febril más allá de la cordura? y, sin embargo, ?no era una pesadilla como había llegado a creer, era todavía peor?. ?Era la realidad con toda su crudeza?.


    (La Vanguardia, Cultura/s, 30-12-2009, p. 7.)

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    PROVIDENCE FEEDBACK (2)

    Posted: 5-January-2010, 12:28am CET by JUAN FRANCISCO FERRÉ


    Providence o la lógica cultural del capitalismo avanzado

    JESÚS ANDRÉS


    Me pregunto que diría Fredric Jameson de un libro como éste. ¿Diría que tiene polvo de diamante? Con respecto a la portada diría [1]: ?La desaparición del sujeto individual, y su consecuencia formal, el desvanecimiento progresivo del estilo personal, han engendrado la actual práctica casi universal de lo que podríamos llamar el pastiche. Este concepto, que tomamos de Thomas Mann (en el Doktor Faustus [2]), quien a su vez lo tomó de Adorno?.



    Habrá quién se sorprenda de que analice la portada de la publicación. Pero resulta que el volumen habla de la sociedad de consumo, el autor inscribe el relato en la lógica del capitalismo avanzado, y la novela no deja de ser una mercancía, con su premio, diseño y lanzamiento. Aunque el autor no hablase de ello, que lo hace, forma parte del mercado. Utilizando las palabras de Jameson, y siempre en el mismo texto, respecto a la obra de Doctorow, Providence "es índice y síntoma de su tiempo". Una excelente manera de representar nuestra relación con la contemporaneidad: sociedad de consumo, sociedad de masas, sociedad tecnológica, sociedad del capitalismo avanzado, sociedad del capitalismo tardío, globalización. Sin embargo la portada no es estrictamente un pastiche, es un plagio, un anuncio de una de las cosas que hay en el interior: la estrategia citacional. Referencial o asociativa, y contemporaneizada. Providence, PVD, magnífico hallazgo, tan parecido a DVD y a los localizadores de los no-lugares, es del siglo XXI.



    Volvamos al Doktor Faustus. El Fausto al que se refiere el autor es el que cita Marshall Berman en Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad [3], cuyo capítulo I se titula El Fausto de Goehte [4]: La Tragedia del desarrollo. El libro de Berman se autocalifica como ?estudio de la dialéctica entre modernización y modernismo?. Mientras que Jameson identifica posmodernidad y posmodernismo, Ferré retoma el análisis de Berman para hacer un estudio de la dialéctica entre posmodernismo y posmodernidad. En forma de espléndida novela. Si según Berman, Fausto es ?una Ilíada de la vida moderna?, PVD lo es de la vida posmoderna.



    Providence, es la Providencia, más conocido por su cara B, Mefistófeles, el productor ejecutivo, el mercado: ?Si te detienes te destruiré?, cita Berman a Goethe. Juan Francisco Ferré, en este largometraje escrito, no se detiene ante nada. Ni él como autor, ni su personal Fausto, su alter-ego Álex Franco ?como le gusta remover la historia, francamente, me encanta-, el personaje principal del relato. Franco se comporta como un dictador ?le felicito Sr. Ferré, por favor, páseme el e-mail de Mefisto-, que cree dirigir todo. La novela se organiza como una película antes de montar. Es una película que se hiper-lee. PVD es un DVD con la película del realizador, del director y del productor, además del making-off y algunos takes falsos, cuya lectura lineal es similar a la que hace el visionado de un multimedia en modo automático que va saltando de un bloque a otro hasta completar toda la información disponible. El lector es el montador. No hay capítulos, sino tomas e insertos de realidad. El director-realizador es Álex Franco que hace un pacto con el mercado del éxito. El productor financiero es su amiga protectora, la dulce Delphine. Y Herralde ha puesto a la venta el producto. El escenario es Providence, y Providence. La ciudad que tienes delante de tus narices. ¿No la ves? Ferré cuenta con ello, aunque ponga la realidad a cincuenta centímetros de distancia, alguno no la va a percibir. ¿Qué hacer? Todavía más, un viaje para llegar al mismo sitio y verlo mejor. Más homérico, más joyciano. Más, más, más. ¿Qué más cabe en este afán enciclopédico de meterlo todo? Cabe el fracaso enciclopédico. ¿Fracasa Ferré? No, no se pierdan. Ferré hace como Flaubert en Bouvard y Pécuchet, (y da pistas de ello en su blog, La vuelta al mundo), hace fracasar al personaje en su intento de saberlo todo. Álex será títere de otro relato. Inconmensurabilidad de la realidad en relación con el concepto dice Lyotard [5]. Providence no es una. Son muchas. E unibus pluram, apuntó DFW.



    Ferré utiliza un final abierto, no podía ser de otra forma, ¿es la globalización el nuevo relato colectivo? Quizás su paradigma pero nada de relato colectivo. No es colectivo en cuanto proyecto y es multirrelato. Ni un único tiempo, ni un único lugar. Es su posible escenario. Y sus reglas del juego. Providence es un tablero ?ya estoy pintando ese cuadro- en el que todos conocen las normas. Comprar y vender. Todo es simulacro. Superficie. Lo que parece real es real, dice Baudrillard.[6]. ?Si parece una silla eléctrica es una silla eléctrica?, escribe Ferré uniendo a Warhol con el sociólogo francés.

    ¿Y las coordenadas? El 11-s. Post 11-s. Ya lo tenemos: negocios, estrellas de cine, cámaras, dinero, universidad, sexo, humor? Y una muñeca hinchable en recuerdo de Dorian, otro pacto con el diablo. Más, más, más. ¿Qué nos falta? Memorable la idea de quemar el ídolo financiero. Jalear el derribo. Un edificio en llamas. Una escena de película. ?Lo he visto en televisión?. ¿Recuerdan lo que leyeron o más bien lo que vieron? La narración de un edificio en llamas nos remite a una imagen televisiva. Con su hombre del salto y sus bomberos. ?Tengo alma, pero no soy un soldado?. Los bomberos no son soldados. Esa referencia creo que es a mí. Véanla aquí: [7] ¿Qué significa esto? La imagen de los bomberos como soldados, de las ruinas del WTC en el ocaso del día, pertenece a la lógica del modernismo, con su universalismo, absolutismo, historia lineal y proyecto colectivo, en un esfuerzo de justificar el pensamiento único. La lógica del posmodernismo aboga por el multirrelato y los quiebros temporales. Ferré tiene en cuenta esto en la elaboración de la estructura de la novela. Como excepción, cuando el autor utiliza un ascensor subiendo, escenificando los múltiples relatos y desviaciones aprovechando las paradas, utiliza un recorrido lineal. ¿Es eso un fallo? No lo es. Es que la tecnología, en este caso, va por detrás de la literatura. ¿Se acuerdan de ?¡Scotty! Teletranspórtame!?? ¿Lo telerecuerdan?



    Mientras que en el modelo de lo sublime, el placer procede de la pena (Lyotard explicado a los niños), Ferré organiza una fiesta al pie del edificio en llamas.



    Para Jameson ?toda posición posmoderna en el ámbito de la cultura es, también y al mismo tiempo, necesariamente, una toma de postura implícita o explícitamente política sobre la naturaleza del capitalismo actual?. Como Ferré, no comparto la idea de que el posmodernismo tenga un pensamiento único y que de él se derive una postura única. La posmodernidad tiene unas características a las que el posmodernismo, responde de distintos modos, con las herramientas de su tiempo. Y con distinta posición. Providence es la posmodernidad puesta al desnudo, destripada. Como lo es para la modernidad El Gran Vidrio. Como el premonitorio Autopsy of Michael Jackson (2005) de Dana Schultz [8]. Con los propios útiles del posmodernismo. Pero también podría haber sido la posmodernidad adornada ?banal-, o un simulacro de análisis ?tramposo-. No. PVD es una toma de conciencia , con una cámara, de lo que somos y dónde estamos. Cualquiera, en cualquier ciudad. ?El único modo de abarcar y registrar la diferencia genuina del posmodernismo es mostrarlo a la luz del concepto de norma hegemónica o de lógica cultural dominante?, afirma Jameson y Ferré lo ha puesto en práctica.



    Y la gran pregunta del momento, ¿es Providence una novela altermoderna? Para situar esa novela en ese paradigma, primero tendría que hablar de él. Ya comentaremos la sociedad altermoderna, por ahora digamos que mientras ?El cine se inscribe en la lógica de la división del trabajo, en un proyecto racional de producción y de consumo de masas, y de normalización del tiempo libre?, (Bourriaud, Formas de vida [9]), Ferré diseña un director-realizador independiente, creativo, rebelde, perdido e insolidario. En algún momento, es tan desagradable -tan como nosotros- que para compensar le da un repaso de realidad. ¿Sólo a él? Es Mefistófeles humillándonos. Hombres.



    Más, más, más. Las puertas de la muerte en la aduana y canto de sirenas por doquier.



    Más, más, más. Es crítico, ?los detectives amaestrados?digresión necesaria?. Es Pynchon en el anzuelo. Es Cervantes, ?alguien de cuyo nombre no puedo acordarme?, Sthepenson ?el principio, los principios?, Ballard ?controlar también el tiempo de ocio?, Gibson, ?el canal muerto?, y Zadie Smith con su lenguaje internacional. Y otras tantas citas al cine y la televisión. ?Fuego camina conmigo?. La lógica del plagio. Todo está a tu disposición para ser narrado de nuevo: ?esta historia de falsedades sin cuento que es la historia del cine y también la mía?. Más, más, más. ?Tenemos tiempo? como una letanía. Pero cada uno el suyo. Una concepción del tiempo no lineal. Providence son algunas versiones de los hechos. Providence es ?la historia de un ambicioso artista plástico?. Providence contiene su propia crítica. Y la del artista plástico haciendo la crítica. Providence es otra concepción del espacio, es una hiper-ciudad, como también ha señalado Germán Sierra (el autor de Intente usar otras palabras, otro libro imprescindible). Providence es un videojuego. Pero ?Esto no es un juego. Esto es la realidad?. Estamos convirtiéndonos en flatlines. Otra vez Dorian, un hiper-Dorian. ?Bienvenidos al desierto de lo real?, podemos recordar a Zizek, plagiando un plagio.



    Esta es la crítica que se puede hacer a un libro que contiene esta frase: ?me parece banal la comprensión del cine que lo reduce a peregrinas cuestiones de estilo o calidad artística?. La crítica que necesita Providence es similar a la que acompaña a una exposición de arte contemporáneo. Fundamentalmente las notas a pie de página que esclarecen las citas, la estrategia citacional del artista.

    ¿Se han dado cuenta de que no he utilizado la palabra radical? ?Apostemos a que la modernidad de nuestro siglo se inventará, precisamente, oponiéndose a cualquier radicalismo, condenando por igual la mala solución del re-arraigo identitario y la estandarización de los imaginarios decretada por la globalización económica? [10]. De esas tres cosas trata esta ambiciosa novela: identidades, imaginarios y globalización.


    [1] Jameson, Fredric. El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado. Ediciones Paidós Ibérica, S.A. barclona. 1991. Título original: Postmodernism or the Cultural Logic of Late Capitalism. 1984.
    [2] Thomas Mann. Doktor Faustus. Edhasa. Barcelona. 2004.
    [3] Berman, Marshall. Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad. 15ª Ed. 2004. Título original: All that is solid melts into air. The experience of modernity. 1982.
    [4] Goethe, Johann Wolfgang. Fausto. S.A. de Promoción y Ediciones. Madrid. 1983.
    [5] Lyotard, Jean-François. La posmodernidad (Explicada a los niños). Editorial Gedisa, S.A. 7ª Reimpresión. Barcelona. 2003. Título original: Le posmoderne expliqué aux enfants. 1986.
    [6] Baudrillard, Jean. Cultura y simulacro. I. La precesión de los simulacros. Editorial Kairós. Barcelona. 8ª Edición. 2007. Título original: La precessions des simulacres. 1978.
    [7]Weschler vs Ferré: Obviar el tablero o jugar la partida:



    [cecinestpasuncahier.blogspot.com]
    Gracias Ferré, por ponerme al lado de sus otras referencias. Esta cita no es sino una reinfección.



    [8] [olysmusings.blogspot.com]



    [hragvartanian.com]



    [9] Bourriaud, Nicolas. Formas de vida. El arte moderno y la invención de sí. Cendeac. Al Litteram. Murcia. 2009. Título original: Formes de vie. L?art moderne et l?invention de soi. 1999.
    [10] Bourriaud, Nicolas. Radicante. Los sentidos/artes visuales. 1ª Edición. Buenos Aires. 2009. Título original: Radicant. 2009. La Fiesta del asno (Ferré, DVD Ediciones, S.L. 2005) tal vez sea mejor entendida desde la perspectiva de Radicante.

    (Ceci n´est pas un cahier y Salonkritik)

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