artículos anteriores > 




 

La opinión del lector




Yo estoy más muerto que quienes yacen bajo la tumba negra. La única diferencia, es que yo, el insepulto: sufro… --¿Cómo estás? Me preguntó una joven de algunos 18 años, la cual padecía esquizofrenia. Ella tenía sobre sus hombros varias especies de pájaros negros que, ebrios y dopados, la sostenían de pie. Los plumíferos graznaban una melodía incomprensible, y movían sus alas vigorosamente, tratando de elevar a la dama sobre la boca del cielo. --Muerto. Exclamé. En ese momento las alas del aire hacían que todo mi cuerpo se moviera como un árbol moribundo. Y caían lágrimas convertidas en esculturas de sal, junto a todo mi entorno. --¿Y tu padre? Me interrogó una sombra azul, que se escondía temerosa. No le interesaba en absoluto mostrar su identidad, lo único que se podía ver con dificultad, era unas manchas blancas sobre su faz. La observé con toda atención y descaro, hasta imaginé, que ella me explicó: “Estas máculas son de puro pecado”. --Muerto. Aullé. Las nubes irónicas se carcajeaban como unas condenadas de mi dolor, mientras cambiaban (sus formas) en figuras terribles, pavorosas, espantosas. Cayó una cabeza sangrienta cerca de mi ser, era de bruma y agua, pero su lamento tenía el signo humano. --¿Y tu madre? Me dijo una mujer desnuda, que se cubría el rostro con una mascada púrpura. Mientras de sus labios descarnados brotaba una letanía antigua, en latín. --Muerta. Lancé las letras al viento, y estas caían heridas, y la “a” voló. Mi corazón tenía una caja de resonancia, donde se escuchaba un loco violín tocándose a sí mismo, un capricho de Paganini. --¿Entonces por qué sonríes, cretino? Volvió a increparme la enferma mental, mientras de su boca salían gusanos ebrios. Ella quiso esbozar una leve esperanza en su semblante, pero una espada de luz le cortó la gélida nariz. --No lo sé. Creo que susurré (no estoy seguro), mientras me desmoronaba todo… Me tragaba la oscuridad inmisericorde.

EL SEIS (Copyright)

 Artículo completo     ElLector





El día vuelve a despertarse radiante. Unos perezosos rayos de sol empiezan a vislumbrarse entre la densa bruma del horizonte. Vida, frescor dando paso a la calidez del amanecer. El embriagador aroma de la tierra mojada se acentúa tras el rocío de la noche. Desde la ventana notas el salitre de un lejano mar que te inunda con recuerdos del pasado. Aún no hay brisa, el tiempo se para por un instante y de repente… la luz estalla. Sonríes, lo sabes, todo va a ir genial.

Y ahora empiezas a soñar despierta, es lo que te gusta. Ilusiones, anhelos, esperanzas… ¡todo es palpable en un solo segundo! No titubeas, nadas a contracorriente porque sabes lo que persigues, son tus sueños, es tu vida. Te sientes grande frente a la inmensidad del mundo, no vas a flaquear.

Caminas por la calle con tu mejor sonrisa, no puedes evitar soñar despierta. Irradias serenidad en un mundo de caos, optimismo entre tanto desánimo, esperanza frente a la adversidad.

Porque Calderón ya lo dijo: la vida es sueño… y si lo sueños, sueños son, es mejor que soñemos despiertos.

Maite Dolz Jarillo

 Artículo completo     ElLector





DIARIO DEL HOMBRE PÁLIDO

Juan Gracia Armendáriz

(Demipage)                

 

Juan Gracia Armendáriz tiene publicada una respetable obra. Poesía, novelas y relatos. Nació en Pamplona, el año 1965. Durante más de quince años ha sido profesor de la Universidad Complutense. Es columnista del Diario de Navarra.

Reseñar novelas, al fin y al cabo vidas ficticias, o incluso comentar diarios o autobiografías de personajes fallecidos tiempo atrás, permite cierta soltura, ligereza de movimientos a la hora de juzgar. He descubierto que no me ocurre lo mismo cuando se trata de un diario con autor vivo.

De manera imprevista, al comenzar la reseña de este libro quedé congelado. No era capaz de escribir nada que pudiera parecerme interesante. Sufrí lo que podría llamar, de manera algo cursi, un ataque de sensibilidad extrema. Con escepticismo lo llamaría sensiblería. Si fuera disciplinado lo tomaría por exceso de celo. Da igual, de todas formas, escribiendo estas líneas, sigo luchando contra ello.

Quien nos expone sus vivencias de una forma tan honesta como Gracia Armendáriz, merece que se le respete como centro de su propia historia. ¿Quién soy yo para meter la zarpa en este libro?, ¿tengo derecho a entrometerme, a sacar mis propias conclusiones de algo tan puramente objetivo, tan privado? Deduje que sí. Por varios motivos:

Comprendí que estaba paralizado porque tenía miedo de ser condescendiente. Se corre ese peligro cuando alguien te provoca admiración. Además el Diario del hombre pálido del que voy a opinar es aquel que Gracia Armendáriz escribió para Arrecogiendobellotas. Voy a escribir sobre “mi” Diario del hombre pálido. Voy a reseñar el libro que me tomé el trabajo de buscar en la librería, que pagué y que disfruté mientras dedicaba mi tiempo a su lectura. El autor seguro que da la venia.

Justificaciones aparte, Diario del hombre pálido es un ejercicio de honestidad, de exposición voluntaria, de entrega, de desahogo, de narración desinteresada, un ajuste de cuentas consigo mismo, una forma de soltar lastre. Además desde el punto de vista literario, es este libro un ejemplo de maestría narrativa.

Observada desde afuera, la vida de los demás es muy aburrida, tanto como la propia. ¿Qué hay de extraordinario en lo que hacemos a diario?  ¿Qué puede interesar de lo que hacemos de manera casi automática todos los días? Separando el grano de la paja, si quien lo hace sabe aventar, el resultado es un apasionante esbozo de vida. Gracias al acierto, al conocimiento, al excelente uso de la técnica narrativa del diario, lo cotidiano se convierte en una original aventura plagada de héroes sin capa, sin poderes y con el rostro marcado de arrugas.

Se nos habla de verdadera literatura, de las entretelas de la escritura. De hijos, de ancianos, de enseñanza, de infancia. Se nos habla de amor, de trabajo, de amigos… Juan Gracia Armendáriz con entradas cortas, a veces cortísimas, muestra sus días con un excelente relato, lleno de la involuntaria superioridad que otorga lo verdadero, lo cierto, lo humano.

Diario del hombre pálido, además, trasmite miedo. De igual modo que para morirse sólo hay que estar vivo, para enfermar basta con estar sano. La presencia constante de la enfermedad, de manera ineludible, se hace notar en cada página. En las doscientas cincuenta y dos páginas de este libro, lo más enjundioso de los ciento sesenta y nueve días que contiene queda supeditado a la limitación que impone una salud precaria. De ahí el miedo del lector. Y es que el ser humano está condenado a pensar en la salud sólo para echarla en falta. No la apreciamos cuando rebosamos de ella.

« (…) Quizá la vida nos decepcione, pero es, precisamente, esa decepción el motor de una escritura que no aspira a explicar nada, sino a dar cuenta de algo. Escribir es un acto de afirmación. Es tentadora la idea de abrigarse con palabras, de que el lenguaje sea una empalizada, una gigantesca miniatura […] donde podamos acomodarnos en posición fetal, rodeados por el líquido amniótico de la memoria. Este diario quisiera ser un parto casi luminoso, donde las palabras sean puentes, cordones umbilicales que unan al lector con una realidad que acaso desconoce. No me empuja una finalidad solidaria, esa modalidad inferior de la compasión. Escribir es un movimiento afirmativo, aunque el asunto relatado sea decepcionante, doloroso; desagradable, incluso. Lo importante es la mirada.»

La lectura de este diario se convierte en una agradable compañía, un señor inteligente que cuenta su vida. Y sólo con eso aprendemos, seguimos aprendiendo.



http://arrecogiendobellotas-marlow.blogspot.com/2011/01/diario-del-hombre-palido-de-juan-gracia.html

 Artículo completo     ElLector



<<  1  2 3 4 5 6 ... 11 Página/s Siguiente Página> >>
   
 
       
      © 2009 Cuaderno10 - Contacto  Publicidad  -  Portfolio Multimedia - arte




 

   menu de site  
  Noticias Premios y concursos
  Reseñas Agenda literaria
  Opinión C10TV
  Relecturas La opinión del lector
  Foro literario Redes de blogs
  Primeros capítulos Directorio Autores
  Cuaderno10 Directorio Editoriales

    La Tienda online de Cuaderno10

    RSS y Widgets para tu web

  buscador
 
 
Add to Google  

  publicidad

         Publicidad en Cuaderno10

   


  amigos
 
Portfolio Multimedia Cosipoi CMS10
Cocinar10